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2 booktubers hablan de ‘Reality Boy’, de A. S. King

Reality Boy es la más reciente novela de A. S. King que cuenta la historia de Gerald, un chico que, después de pasar su infancia dentro de un reality show, siente que su vida está arruinada y, pese a eso, lucha por encontrar el amor.

Este libro ha tenido un gran éxito, y hoy te compartimos las reseñas que le hicieron dos populares canales de YouTube: Para qué leer y Un lector nocturno.

Chécalas y anímate a leerlo.

Para qué leer

Un lector nocturno

¿Qué te parecieron? ¿Todavía tienes dudas sobre leer este libro? Entonces te invitamos a que veas su booktrailer:

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Reality Boy, de A. S. King, ya está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

Los problemas que me hicieron volverme Dark

A los catorce años me hice Dark. Ahora soy Celia la Dark.

El primer día de tercero de secundaria recorrí veinte cuadras desde mi casa hasta al Instituto Hershey con unas botas tan altas que parecía que había crecido siete u ocho centímetros durante el verano. Yo llevaba una camisa gris debajo de una sudadera negra con capucha que me cubría tanto la frente que llegaba hasta la raya del ojo. Crucé rápidamente la entrada lateral, localicé mi casillero en el segundo piso y colgué un cartel en la puerta con cinta adhesiva. Era de cartón negro y tenía letras recortadas de revistas, como si fuera una nota de rescate.

Me han dicho que algunos chicos vienen al colegio a aprender. Otros vienen porque es una válvula de escape social o porque les encanta el teatro o el futbol. La mayoría viene porque es un requisito legal del Estado y, por tanto, de sus padres. Yo vine al Instituto Hershey para vengarme. No tenía un plan concreto, pero lo que sí sabía es que sería humillante y público y que mi víctima tendría claro que lo había organizado yo.

Llámame planeta, pues giro alrededor de un sol del color

de la venganza.

O semilla, pues crezco en la tierra gris que se ocupa de un

asunto pendiente.

Soy una bebida fría, un castigo para los cubitos de hielo, una

comida picante que se venga.

Llámame rollo de película. Mira y verás lo que hago.

Este es un poema que escribí este verano. He escrito muchas poesías desde que me hice Dark.

Mientras abría mi mochila para meter los libros en el casillero, el pasillo se fue llenando de alumnos y del cuchicheo amplificado del primer día. En ese momento oí su voz dulce y alegre resonando entre los demás, un pajarillo con un canto demasiad potente para su cuerpo. Señaló mi casillero y dijo en voz alta, “Cada año más rara”, y las chicas que iban detrás de ella se rieron tapándose la boca con las manos.

Era Sandy Firestone. Y si mi corazón fuera una ballesta, cada flecha estaría apuntando hacia ella.

El cartel de mi casillero decía: Celia la Dark.

Extracto de La dulce venganza de Celia Door, de Karen Finneyfrock.

la dulce venganza de celia door

La dulce venganza de Celia Door, de Karen Finneyfrock, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

El verano en que me enamoré

Llevábamos conduciendo como unos siete mil años, o al menos eso parecía. Mi hermano Steven conducía incluso más despacio que la abuela. Yo estaba sentada en el asiento del copiloto con los pies en el tablero de mandos. Mientras tanto, mi madre permanecía inconsciente en el asiento trasero. Incluso dormida, parecía estar en guardia, como si se fuera a despertar en cualquier momento y ponerse a dirigir el tráfico.

– Más de prisa -le repetí a Steven mientras le daba un toque en el hombro-. Adelanta al niño en bicicleta.

Steven se encogió del hombros.

– No toques nunca al conductor. Y aparta tus sucios pies de mi tablero -dijo.

Sacudí un poco los pies. A mí me parecían bastante limpios-

– El tablero no es tuyo. Por si no lo sabes, pronto será mi coche.

– Si tramitas tu licencia algún día. A la gente como tú no se le debería permitir conducir -se burló.

– Eh, mira -dije señalando la ventanilla-. ¡Ese sujeto en la silla de ruedas acaba de rebasarnos!

Steven me ignoraba, así que empecé a juguetear con la radio. Una de mis partes favoritas de ir a la playa eran las emisoras de radio. Las conocía tan bien como las de casa y escuchar la Q94 me hacía sentir que había llegado de verdad, que realmente estaba en la playa. Encontré la emisora que más me gustaba, la única que ponía de todo, desde música pop, pasando por los clásicos, hasta hip-hop. Tom Petty cantaba Free Fallin’ y yo entonaba a coro: “She’s a good girl, crazy ’bout Elvis. Loves horses and her boyfriend too”.

Steven alargó el brazo para cambiar de emisora y yo se lo aparté de un manotazo.

– Belly, tu voz hace que tenga ganas de hundir el coche en el océano -dijo Steven finjiendo dar un volantazo a la derecha.

Me puse a cantar aún más alto, despertando a mi madre, y ella también empezó a cantar. Las dos teníamos una voz terrible y Steven negó con la cabeza al estilo “Steven el indignado”. No soportaba que lo superáramos en número. Eso era lo que más le molestaba del divorcio de nuestros padres, ser el único hombre y no tener papá para ponerse de su lado.

Cruzamos la ciudad despacio y, aunque acababa de burlarme de Steven justamente por eso, en realidad no me importaba. Me encantaba ese viaje, ese momento. Ver la ciudad de nuevo, la Barraca del Cangrejo de Jimmy, el Putt Putt y todas las tiendas de surf. Era como volver a casa después de estar lejos mucho, mucho tiempo. Aquel momento encerraba un millón de promesas de lo que podía llegar a ser ese verano.

Extracto de El verano en que me enamoré, de Jenny Han.

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El verano en que me enamoré, de Jenny Han, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

5 razones para leer ‘Infinitissimo’, de H. J. Rahlens

Infinitissmo (Destino, 2013) es la séptima novela de Holly-Jane Rahlens, autora que ganó el Premio Alemán de Literatura Juvenil en 2003 por su novela Me muero por el príncipe Guillermo.

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Infinitissmo cuenta la historia de Finn Nordstrom, un chico que recibe la misión de analizar el diario de Eliana, una chica que vivió en el Berlín de 2018, cuando se desató una mortal epidemia que casi aniquila a la población humana. La historia transcurre en el año 2264, en una sociedad que ha olvidado el amor y donde los sentimientos son considerados peligrosos. Leyendo el diario de Eliana, Finn podría encontrar una solución a los problemas que enfrenta la humanidad en el futuro.

Si todavía no tienes esta novela, aquí te damos 5 razones para que la leas cuanto antes:

1. Porque, al leerla, nos haremos una idea de qué podría pasar con nuestra sociedad si no se nos permitiera expresar nuestros sentimientos, especialmente el amor.

2. Porque, cuando el libro describe la epidemia que casi acabó con la humanidad en 2018, se siente como si estuviéramos adentro de una película de terror del tipo Extermino.

3. Por su increíble protagonista: un chico misterioso, amable, irónico, inteligente, musculoso, con barba, buen humor y una gran técnica para besar a las chicas.

4. Porque cuando crees que sabes qué es lo que vendrá a continuación en la historia, los personajes dan un giro inesperado y te llevan por caminos sorprendentes.

5. Porque, al final, Infinitissmo es una historia de amor (en todas sus etapas: desde el descubrimiento hasta la madurez) aderezada con emocionantes dosis de suspenso.

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Infinitissmo, de H. J. Rahlens, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

Proyecto Perséfone: Alianza

Lo primero que Noa Torson notó al despertar fue que tenía los pies fríos. Era raro porque siempre usaba calcetas para dormir. Abrió los ojos e hizo un gesto de dolor en cuanto se quedó deslumbrada. Odiaba dormir en habitaciones con luz brillante; incluso había instalado cortinas con tela blackout en la única ventana de su departamento para que la luz matutina nuna penetrara las tinieblas. A medida que su vista se fue ajustando, trató de comprender lo que la rodeaba. Sentía como si le hubieran inflado varias tallas y rellenado con felpa la cabeza. No tenía idea de cómo llegó hasta ahí… donde quiera que se encontrara.

¿Había vuelto a la correccional? Quizás no. El silencio era demasiado. En la correccional siempre se escuchaba como si estuvieran a medio carnaval: el constante estruendo de las botas de los guardias que resonaban contra los escalones de metal, la agudísima plática forzada, el rechinido de los catres y el ruido metálico de las puertas. Noa había pasado suficiente tiempo allí para identificarlo hasta con los ojos cerrados. Con tan sólo enfocarse en los ecos, podía incluso saber a qué celda la habían arrojado.

Unas voces penetraron el perímetro de su conciencia: por lo que se escuchaba, se trataba de dos personas que hablaban en susurros. Trató de sentarse y entonces el dolor la abatió. Hizo un gesto de impotencia y volvió a caer sobre la cama. Era como si le hubieran cortado el pecho en dos. También le dolía la mano. Volteó la cabeza lentamente.

Tenía un aparato de goteo intravenoso adherido a la muñeca derecha. La manguera llegaba hasta una bolsa que colgaba de un atril de metal. La cama en que yacía estaba helada, al igual que el metal. Era una mesa de operaciones y, sobre ella, había una luz intensa. Entonces, ¿estaba en un hospital? Pero no olía así: a sangre, sudor y vómito, en una batalla contra el hedor del amoníaco.

Levantó la mano izquierda: su brazalete de jade, el que nunca se quitaba, no estaba ahí. Al darse cuenta de ello se disiparon las últimas telarañas de su mente. 

Se levantó con mucho cuidado sobre sus codos y frunció el ceño. Al mirar hacia abajo descubrió que llevaba puesta una bata de tela desechable, pero no tenía estampado el nombre de ningún hospital. Trató de incorporarse. No era la correccional ni tampoco un hospital oficial. Tuvo la impresión de que, fuera cual fuera aquel lugar, ahí sucedían cosas terribles.

Extracto de Proyecto Perséfone: Alianza, de Michelle Gagnon.

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Proyecto Perséfone: Alianza, de Michelle Gagnon, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

A. S. King cuenta de dónde surgió la idea para escribir ‘Reality Boy’

En 2004, luego de pasarse una década criando pollos y enseñando a leer a los adultos de una lejana comunidad rural de Irlanda, A. S. King y su esposo, Topher, regresaron a su natal Pennsylvania.

Allí rentaron una casa que tenía, por lo menos, una ventaja sobre su vivienda irlandesa: televisión por cable.

A.S.-King

King recuerda: No había visto la televisión en por lo menos 15 años (ni noticias ni nada), así que cuando descubrimos que teníamos televisión por cable, pensamos: “veamos cómo se entretiene la gente hoy”, y lo que vi me dejó estupefacta. Era algo totalmente diferente a lo que yo recordaba. Incluso los noticieros dejaron de ser noticieros y se convirtieron en entretenimiento con un toque de noticias.

Se trataba del momento en que shows como American Idol y Survivor se echaban al bolsillo la atención de millones de televidentes alrededor del mundo.

Cuando el siguiente recibo del cable llegó a casa, King estaba tan desilusionada con lo que vio que decidió no pagarlo y cancelar el servicio.

Un año después, sin embargo, se enteró de que estaban grabando un nuevo reality show, llamado Jon & Kate Plus 8, muy cerca de su casa.

No podías evitar saber de ellos si vivías por aquí, y lo que leía al respecto en Internet era muy triste, afirma King. Una cosa es que tú, como adulto, quieras protagonizar un reality show, y otra muy distinta es que filmes la vida de unos niños sin su consentimiento, y que aparte los conviertas en el entretenimiento de un montón de personas.

Fue así como A. S. King tuvo la idea para crear al personaje de Gerald, el protagonista de su nueva novela Reality Boy (Destino, 2014) un chico de 18 años que pasó su infancia en un reality y que, estando a punto de convertirse en adulto, deberá enfrentarse a los traumas que le quedaron de aquella desagradable experiencia.

Checa el booktrailer.

Reality Boy, de A. S. King, ya está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.

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Fuente.

Kevin Brooks, autor de iBoy, recibe la prestigiada Carnegie Medal

Kevin Brooks, autor de iBoy (Destino, 2014), fue galardonado con la prestigiada Carnegie Medal, considerada el máximo galardón para un libro juvenil en el Reino Unido. La obra que le valió la medalla es The Bunker Diary, una novela que narra el secuestro de seis personas que son encerradas en un bunker y vigiladas permanentemente por su secuestrador. Este es el primer reconocimiento de este tipo que recibe Brooks, autor que tiene una reconocida trayectoria en novelas juveniles y que había sido candidato a la medalla en cuatro ocasiones anteriores.


keven brooks foto

The Bunker Diary es una novela que Brooks tardó casi una década en ser publicada, puesto que varios editores la desdeñaron por su final desesperanzador.

Sé que podría haber publicado este libro hace años si hubiera reescrito el final, si le hubiera bajado el tono, explicado muchas cosas que quedan implícitas – dijo Brooks al recibir el premio- pero para mí eso significaba escribir otro libro, uno que no era el que yo quería.

Haberse mantenido apegado a su intuición natural ha resultado una gran recompensa.

La medalla Carnegie es el más prestigioso premio de literatura infantil y juvenil en Gran Bretaña y me siento honrado y emocionado porque el jurado de este año haya elegido The Bunker Diary.

En español, Grupo Planeta ha publicado iBoy, novela de Brooks que cuenta la historia de un chico que adquiere súper poderes luego de que un iPhone se estrella contra su cabeza.

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Si quieres conocer la obra de Kevin Brooks, iBoy ya está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Destino.